Era sábado por la tarde y estabas esperando a que tu amigo, Liam, llegase. Te había pedido que fueses su modelo para una sesión de fotos de su club de fotografía. Estabas nerviosa, por que Liam te gustaba desde hace tiempo; pero no sabías si tú a él también.
Tú: Concentrate ____. Es tu mejor amigo desde la guardería.
El sonido del timbre te saco de tus pensamientos. Te dirigiste a la puerta y abriste nerviosa.
Tú: H-hola, Liam.
Liam: Hola, ____. ¿Preparada para la sesión?
Tú: ¡Por supuesto!
Caminasteis hasta el sofá del salón. Esperaste a que Liam sacase el trípode para que colocase la cámara.
Tú: ¿De qué va el tema de las fotos?
Liam: De la belleza femenina, sin estereotipos.
Tú: ¿Por eso no elegiste a una modelo?
Liam: Exacto. Ahora puedes sacarte los pantalones.
Habías oído bien; Liam te pidió que te sacases los pantalones.
Tú: ¿Q-qué?
Liam: Que te saces, por favor, los pantalones y pongas esa camisa blanca. Tranquilo no miraré.
Obedeciste. Te quitaste los pantalones y te pusiste la camisa blanca.
Liam había acertado el blanco resaltaba tus atributos. Después te acostaste en el sofá y él empezó a sacarte fotos, diciendo que cambiases de pose y demás. Una hora más tarde terminasteis.
Tú: ¿Qué tal?
Liam: Eres una modelo fantástica.
Tú (roja): G-gracias.
Liam: Espera que quiero tomar un 1º plano de tu rostro.
Se acercó a ti, pocito a pocito, y te saco la foto. Sonreíste y... hizo lo que menos te esperabas... te besó.
Te quedaste medio paralizada, pero seguiste es ritmo del beso, que cada vez se ponía más interesante. No supiste como, pero sus manos ya estaban debajo de tu blusa. La desabrochaba poco a poco, hasta que quedaste en ropa interior. Te ruborizaste más.
Tú: Liam...
Liam (susurra en tu oído): Estás preciosa. Pero te sobra ropa.
Te volvió a besar y os recostasteis lentamente en el sofá.
Le quitaste la camisa y viste su perfecto cuerpo. Eso hizo que te derritieras y quedaras con ganas de más. Le diste la vuelta, bajastes sus pantalones y te sentaste delicadamente sobre su gran protuberancia. Eso hizo que soltara un gruñido y a ti te excito más. Él aprovechó para sacarte el sujetador.
Liam: Son perfectos.
Te dio la vuelta, beso tus labios después tu cuello y al final tus senos. Te hizo gemir; mientras él quitaba tu última prenda que os separaba. Dejo tus pechos, besó todo tu vientre y entró en ti con su lengua. No gemiste, gritaste. Liam se dirigió a tu clítoris, haciendo movimientos circulares mientras te penetraba con un dedo, dos y tres dedos.
Tú: L-Liam... ahhh...
Liam: ¿Que quieres, preciosa?
Tú: E-entra...ahh...ya.
Te hizo caso y saco su boxer. Te quedaste perpleja ¿cabría?
Pero no había tiempo para preguntas, Liam te penetro mientras te besaba. Sus movimientos eran lentos, pero profundos. Sentías que ardías por dentro. Continuo igual, hasta que te empezó a envestir más rápidamente. En minutos llegasteis al orgasmo y gritasteis vuestros nombre:
Tú: ¡¡Liam!!
Liam: Ah... ¡¡___!!
Liam salió de ti, se recosto a tu lado y te abrazo. Al rato vuestras respiraciones se normalizaron.
Tú: No tengo palabras.
Liam: Tú tampoco has estado mal ____.
Tú: Pero... ¿por qué?
Liam: Por que me gustas desde hace mucho tiempo, pero siempre he sido muy tímido para demostrar lo que siento y tenía miedo de que no sintieras lo mismo.
Tú: Liam si que siento lo mismo.
Liam: Te quiero.
Tú: Yo también te quiero.
Os volvisteis a besar y os dormisteis en el sofá.
Fin :)